La última voz

Fotografía: Ovidio Aldegunde *** Siempre como nuevos, así llevaba sus zapatos. Decía que era lo propio de alguien que se viste por los pies. Al principio lo detestaba: me parecía frío, déspota y cruel. Una tarde, después de clase, se quedó conmigo y me enseñó a entonar. Cien veces me hizo repetir las notas. “Siente … Sigue leyendo La última voz

Helado de menta y chocolate by Jorge Aldegunde

MasticadoresdeLetras-USA

Fue la última en llegar. Llamó al timbre del ático de Alfonso, mientras terminaba de escribir un par de mensajes en su teléfono. Siempre con la lengua fuera, pensó. Miró de refilón su móvil mientras lo metía en el bolso. La canguro parecía muy joven, pero le habían dado muy buenas referencias de ella. Era la enésima vez que Santi le fallaba para cuidar de Martín y había tenido que encontrar la cuadratura del círculo para llegar a tiempo a la cena.

-¡Hombre Nati! Empezábamos a echarte de menos –la sorprendió un sonriente Fon–. Pasa…Están todos en la terraza arreglando el mundo. Eso sí: con una copa de vino blanco para hacer más llevadero el trago.

Fon era el tipo con la mayor capacidad de sacar temas que conocía. Y de todos ellos sabía lo suficiente como para no quedar de pardillo, abrir juego y luego hacer mutis por el…

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The encounter by Jorge Aldegunde

Gobblers / Masticadores

Picture taken from Pinterest

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Just like every other day, she’d pay attention to the old lady’s stories about the souls that inhabited the mansion. On that morning, she looked very restless; her keen eyes –like those of a naughty lass– showing deep contrast with a grey hair and a wrinkled countenance. As she lay prostrate in the dimly illuminated bedroom, the caretaker finished feeding her and checked her clock.

“Would you like me to stay, Mrs. Sallow?”

“No, my dear. Have you not listened to me? If you linger here, he’ll refuse to come. And, my dear, I don’t have much time left. I’d rather meet my grandfather in this world”, she said in a calm, collected tone.

She sighed, resigned, and yet surprised at the intense look of Theresa Sallow. She left her a boiling cup of tea and got ready to leave. The weather out there was…

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