Promesas para días de lluvia

El último día de vacaciones habían decidido quedar en la cabaña, su lugar secreto.

Él caminaba nervioso; todavía dolorido y con un ojo amoratado. Ella llevaba una pequeña y afilada navaja que nadie echaría de menos en su casa.

–Fuiste muy valiente –le dijo.

Se practicó cuatro cortes en el dorso de la mano izquierda, suficientes para dibujar la inicial de su nombre. Cuando él, todavía ruborizado, hizo lo propio, las pusieron juntas –sangre contra sangre–.  Se dieron un beso; breve, atropellado y furtivo.

Un ruido los alertó: los habían descubierto. Él sonrió, lúcido. Convencido de que la seguiría hasta el infierno.

FIN

3 comentarios en “Promesas para días de lluvia

  1. Pingback: Tiempo de recuento (crónica del año que se va) | Blog de Aldegunde

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s