Ánimas

«Cuando acabes la dejas fuera» había dicho, con sorna, el facultativo jefe. Después se marchó, ufano, junto a los demás. Estaba convencido de que se trataba de una superchería y quería dejarme en ridículo.

Esperé mientras el viejo galeno, ya desahuciado, exhalaba por última vez. Los monitores señalaron el momento. Practiqué una incisión fina y precisa; no sangraría. La extraje apenas un instante antes de que se evaporase: minúscula, redonda y transparente.

Mientras la depositaba en la balanza de precisión, con cuidado cerré sus párpados. Había sido el único en creer en mí. Yo, agradecido, sonreí al comprobar los veintiún gramos que pesaba su inmortalidad.

FIN

2 comentarios en “Ánimas

  1. Pingback: Tiempo de recuento (crónica del año que se va) | Blog de Aldegunde

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s