Batalla hasta la cima

Regresa David Aldegunde –que está cogiendo carrerilla–. Esta vez presenta un relato más «costumbrista», y con dedicatoria.

En un piso vivía un niño. Cada día entre semana, iba al colegio, y en el patio se dedicaba a jugar con sus amigos a las peonzas. Él tenía una que se llamaba “Spraisen”. Al principio le ganaban niños hasta un año menores, pero él no dejó de practicar. Cuando ya les plantaba cara a sus amigos se inventó un modo de juego llamado “Eliminatoria”. Consistía en que un grupo de peonzas eran lanzadas y las primeras tres en eliminarse iban a un combate en el que solo dos se clasificaban, y así hasta que una ganase a todas. Como decía uno de sus amigos: “nunca se sabe lo que va a pasar”. David (que es como se llamaba el protagonista) ganó muchos torneos, pero lo más importante es que no se rindió jamás.

FIN

Dedicado a Adrián Marín Santiago.

Batalla hasta la cima (manuscrito)

5 comentarios en “Batalla hasta la cima

  1. Pingback: Tiempo de recuento (crónica del año que se va) | Blog de Aldegunde

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