Muñecos de trapo

Sufriendo lo indecible por amor transcurrían sus días. A él, empero, se le veía feliz con su nueva conquista, una mujer imponente.

Enrabietada y decidida a actuar, planeó un encuentro, a la salida del club, en una noche oscura. No le importó chocar con él. Aguantó su mirada gélida y el desprecio de ella. Se marchó, los ojos llenos de agua; sus puños encerrando un valioso botín.

Más tarde, se afanó en colocar el negro cabello entre sus pliegues. Vació entonces, con saña, su alfiletero.

***

En pleno clímax, los amantes se estremecían. Ella, embriagada de placer. Él, atravesado por un sinfín de afilados cuchillos.

FIN

5 comentarios en “Muñecos de trapo

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