Dioses


Exactamente igual que cuando estaba viva, la esfera achatada por los polos refulgía. El azul era muy intenso, y él adoraba las espirales blancas que ornamentaban aquí y allá. Se preguntó cómo sería respirar aquel aire. Corrió a explicarle a Luz Suprema su nuevo proyecto.

–¿Y por qué insuflaríamos vida otra vez a ese lugar? –se quejó–. Su teoría sobre la especie dominante fracasó. Aquellos infelices acabaron aniquilándose. Y casi destruyen el planeta.

–No ocurrirá de nuevo. Viviré entre ellos.

–Lo pensaré. Retírese.

“Demasiado joven”, pensó. De un anaquel, tomó un ajado libro. Contaba la historia de un tal Jesús de Nazaret. Solo entonces, recordó.

FIN

3 comentarios en “Dioses

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