Awen by Jorge Aldegunde

Masticadores

Me hice un hueco en el abarrotado coche, mientras sentía el traqueteo neumático de los bogies. En Père-Lachaise apenas bajamos cuatro gatos. Recorrí distraída el andén, reparando en los miles de minúsculos azulejos blancos de la bóveda. Al vaciarse la estación, pude escuchar el eco de mis pasos. Apenas sí me percaté de que no eran los únicos.

De repente, dos tipos me adelantaron y se detuvieron frente a mí. Llevaban gorros de lana que cubrían sus rapados cráneos, vaqueros ajustados y botas de estilo militar. Me increparon en un francés ininteligible y me agarraron. Intenté forcejear, mas entre los dos me redujeron e inmovilizaron en el suelo.

Me revolví. En plena lucha, mi hombro izquierdo quedó descubierto. En él se mostraba, conspicuo, el viejo tatuaje que me acompañaba acaso desde el confín de mi memoria: tres líneas convergentes, coronadas por tres puntos. Los desconocidos repararon en el símbolo. Se…

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ABADÍA DEL CRIMEN EXTENSUM. VADEMECUM (02 y final) by Jorge Aldegunde

Desde el finis africae…

Masticadores

Tercer día

Noche

Donde Guillermo y su ayudante se dirigen a la iglesia; desde allí al osario tras el altar. Tras seguir las instrucciones de Nicola, consiguen adentrarse por el pasadizo, oscuro y húmedo, que une la iglesia con el edificio. Descubren que el pasadizo termina tras la chimenea de la cocina. Desde ahí se dirigen al piso superior a través del acceso al torreón sureste. Al llegar a la mesa de Venancio observan, sorprendidos, que el libro ya no se encuentra sobre la misma; ¡alguien ha debido sustraerlo mientras la mesa no estaba vigilada! Guillermo y Adso encuentran el pergamino, escrito completamente en griego con una letra pequeña e irregular, que a Guillermo le cuesta descifrar. Al acercar la llama de la lámpara al pergamino, aparecen unos misteriosos caracteres ininteligibles para ambos… Entonces Guillermo, alertado por un ruido en el scriptorium, abandona precipitadamente la mesa de Venancio, dejando…

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ABADÍA DEL CRIMEN EXTENSUM. VADEMECUM

¡Larga vida a La Abadía!

Masticadores

By Jorge Aldegunde

Primer día

Tercia

Donde Guillermo y su discípulo Adso llegan a la Abadía. Reciben la bienvenida de Remigio, el cillerero, quien les orienta en sus primeros pasos por la misma. Remigio guía a Guillermo y Adso a través del claustro, principal lugar de meditación de la abadía, desde donde se dirigen a su celda, en la que el abad los espera. Allí, en un tono grave y circunspecto, detalla a Guillermo y Adso los siniestros y misteriosos acontecimientos recientemente ocurridos en la abadía. Al parecer, el cuerpo sin vida de Adelmo, uno de los más jóvenes ilustradores de la abadía, fue encontrado en el barranco, al pie del edificio. Guillermo, haciendo gala de una gran sagacidad, confirma la sospecha del abad sobre un presunto asesinato del joven monje. El abad encomienda a Guillermo la misión de esclarecer los hechos, antes de que se produzca la llegada a…

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