La hora trece by Jorge Aldegunde

MasticadoresArchipiélago. Editores: Alicia Trujillo, Felicitas Rebaque

–¿Por qué no te no lo pruebas, hermanita?

–Sabes que lo haré. Por cierto: hermanita no cuadra con que yo sea un lustro mayor que tú, amén de años luz más sabia…No necesito protección: soy ciega, no estúpida.

El joven acusa la pulla; ella es más hábil en el intercambio de golpes. Lo suyo eran, más bien, los dispositivos: sistemas, comunicaciones, aprendizaje automático y algoritmos configuraban su pequeña patria, su zona de confort.

Hacían vida de estudiantes, si bien ella había dejado de serlo. Se ganaba la vida escribiendo, aunque su pasión era el voluntariado. Nunca había dejado de ayudar; antes al contrario, perder la vista tan solo había fortalecido su carácter solidario e indómito.

–Lo tienes que conectar por aquí –explicaba él–. En estas bandas van inscritas varias microcámaras que captan el entorno. La unidad de procesamiento va en el pulsómetro. El motor de síntesis de voz se encarga…

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